16 de enero de 2010

De Regreso a Londres

Al salir del pueblo no internamos en un bosque, me dio algo de miedo, a pesar de ser una mujer valiente con los hombres soy muy cobarde con cosas paranormales y los lugareños siempre contaban historias de que en ese bosque se aparecían fantasmas, pero la presencia de Mark me tranquilizaba un poco, trataba de caminar a unos metros pero cada ves que escuchaba un ruido extraño me acercaba a el, pero en un momento sentí que algo se acercaba y el miedo fue tanto que salte a los brazos de Mark, pero solo era un conejo que salia desde un arbusto, me senti ridicula, pero mas ridicula me sentí cuando me vi en los brazos de Mark, el solo sonreia,
-Lo siento, solo fue un susto, no volvera a pasar-
-No te preocupes me hace feliz que saltes a mis brazos.-
-No es gracioso.-
Dije mientras trataba de zafarme de el, mire hacia el cielo tratando de ubicarme pero no logre ver nada por la espesura del bosque y volví a recordar esas historias macabras y el miedo volvió a mi, no sabia que hacer, decidí caminar al lado de el y tomarle la mano así si me daba miedo la apretaría y el se daría cuenta. seguimos caminando pero el sueño me vencio cerca de las cuatro de la mañana y mi cuerpo solo caminaba por inercia, Mark me tomo en brazos y me llevo hasta un claro para armar el campamento, el no se podía exponer al sol por lo mismo en su equipaje tenia una especie de carpa de un material que no permitía la entrada del sol, me quede dormida y desperté cerca del medio día Mark estaba al lado mio mirando como yo dormía, lo primero que vi al abrir mis ojos fueron los de el, sus ojos eran como dos luceros de un color entre gris y azul, eran hermosos, sus pestañas largas se agitaban cada ves que el pestañeaba, y como de costumbre me dio una sonrisa.
-¿cuanto he dormido?
-Bastante, pero es normal en ustedes.-
-¿tu no duermes?
-No... Pero es mejor así tengo mas tiempo para investigar, al llegar a Londres buscaremos algún vástago, a ver si nos puede ayudar, conozco vario que podrían, me deben favores, y llego el momento de cobrarlos.-
-Supongo que solo caminaremos de noche, tendre que acostumbrarme a dormir de dia y caminar de noche, no me costara mucho,-
-De todas formas tenia pensado que seria mejor si te cargara, ya que así no te asustaras tanto, ademas yo soy bastante rápido, podremos llegar a Londres muy pronto...-
-Esta bien.-
Decidí seguir dormida para poder estar bien en la noche, así que me di la vuelta y me dormir nuevamente, solo alcance a escuchar a Mark diciendo que comiera algo, pero muy bajo dije que no quería.
Estaba por oscurecer cuando Mark me despertó, me levante y luego el desarmo la tienda, una ves estuvo todo listo me subió a su espalda y comenzó a correr, la velocidad a la que corría era impresionante, casi no veía los arboles al pasar a su lado, cerré los ojos y solo sentí la briza en mi cara, corrió toda la noche y casi antes de amanecer llegamos a Londres, fue impresionante su velocidad, al llegar, note que muchas cosas habían cambiado, no dirigimos  una hostal y nos alojamos ahí.

12 de enero de 2010

"Abrazo, Confesión"

Cuando Mark se acerco a mi pensé que seria el momento de mi transformación, tuve miedo de como seria, pero mis deseos de venganza eran mas grandes que cualquier otra cosa así que anule el miedo de mi mente, grande fue mi sorpresa cuando Mark me abrazo y me dijo al oído, - ¿Te asustaste?, Mi querida Rossetta si no se cual es mi poder menos se como convertirte, además antes de hacerlo debemos ir a ver a tu tío ¿Te parece?- 
-Pensé que si sabias, además yo quiero ir a ver a mi tío ya convertida...-
-¿Para qué? ¿Para matarlo?, Mi querida Rossetta no quiero que seas una asesina, y menos por venganza eso no seria bueno, lo que haremos será ir tu reclamaras tus derecho y si no funciona, bueno pues, será a la fuerza, ya veras que todo estará bien.- sonrió y me beso la mejilla, - ¿De que va todo esto?- Dije con un tono serio, -¿que cosa?- Dijo el con cara de sorpresa mientras me soltaba para verme la cara, -No será que estas enamorado de mi, me abrazas me besas esas no son costumbre se un amigo-
-Puede ser que si este enamorado de ti, eres una hermosa joven, pero debo decir que muy malhumorada, pero bueno nadie es perfecto, y sí mi querida Rossetta me enamore de ti, lo hice cuando por casualidad llegue a la casa de tu tío, me alojo en una habitación donde en un cajón encontré tu foto, te veías tan bella que decidí buscarte pero tu tío me hecho de la casa sin ninguna información tuve que investigar mucho para dar con tu paradero, y cuando te encontré ¡Paff! eras mas bella aun, la verdad es que eres única- Quede perpleja pero algo llamo mas mi atención que su amor hacia mi -¿Porque Estabas en la casa de mi tío?-
-Bueno yo antes de ser vampiro era un sacerdote y el me invito a su casa para que le diera la bendición a su hijo menor, luego pasaron dos meses y un día tarde en la noche iba caminando por la calle cuando fui atacado por alguien desperté a la semana Atado a una cama, casi en estado de locura, luego de eso llego mi Sire, era una mujer muy bella debo decir, me explico lo que me pasaba y que ya no podía seguir siendo sacerdote, me desato y se fue, desde aquel día que he vagado solo, decidí buscarte y hacerte mi acompañante, claro si tu quieres, pero luego de investigar tu historia pensé que quizás si querías…-
- ¿Quieres decir que yo te gustaba incluso aunque eras un sacerdote?-
-La verdad era un falso sacerdote, solo hacia esas cosas para ganar dinero, y debo decir que tu tío me pagaba muy bien, era un fanático religioso, bueno mi hermosa mujer, ¿Aceptas ser mi acompañante?-
-Acepto, pero no iré a donde mi tío a no ser que este transformada…-
-Si, si como digas…- Cerro mis labios con un beso, sus labios eran fríos, pero su boca expelía un aroma muy dulce, no resistí su beso, en realidad Mark era un joven muy especial, además de ser vampiro…
Luego de eso tomo mi bolso que no era muy grande la escopeta y salimos de la habitación soltamos a los perro y los deje ir, al salir de esa casona vieja recordé todo el daño que me hizo mi tío, cerré los ojos y supe que pronto nos veríamos las caras, cerré con una cadena la reja de la vieja casona aunque poco me importaba si alguien entraba, di media vuelta y emprendí rumbo a mi nueva aventura.

10 de enero de 2010

"Dia"










Luego de que Mark me dijera todo lo que dijo, quede un poco pensativa, ya eran las siete de la mañana para cuando salí mi trance, tome mis cosas y salí al pasillo que daba la jardín trasero, fui a la parte delantera de mi casa, cuando mi tío me envió a vivir a este pueblo me envió a esta casa antigua, grande, pero vacía, me daba miedo vivir en ella y por lo mismo ahorre del dinero que mi tío me enviaba mensualmente (por cierto una miseria) y compre los materiales de mi actual habitación, la hice en le ultimo rincón de la casa al fondo del patio y crié unos perro para protegerme, también compre una escopeta y municiones en el caso de que los perros no funcionaran pero nunca la había usado hasta ahora y la verdad esperaba no usarla.
Llegue a la casa de enfrente y entre al baño, no podía dejar pensar en Mark, mas bien no podía dejar de pensar en el hecho de que supuestamente era un vampiro. Luego de decirme la verdad se recostó en la cama, saco su libreta y comenzó a escribir en ella, pero no pronuncio ni una palabra mas en todo ese rato.
El agua estaba muy relajante y por lo mismo me quede unos minutos mas en la ducha, cuando entre a la cocina ví a Mark sentado en la mesa, -¿Cómo has salido de la habitación sin achurrascarte? – Pregunte de manera indiferente, para que no notara que su naturaleza me asustaba un poco. – Use una capa – me dijo con una sonrisa, al ver nuevamente su pelo plateado me pregunte por que era de ese color, ¿Será por su condición o solo es así?, tenia miedo de preguntarle quizás le molestaría, otra cosa de la cual me di cuenta es de que un  hombre muy guapo, mas  de lo normal… - Y… ¿Qué desayunaremos? – Dijo con entusiasmo… - Tu… ¿Comes?- Dije con un tono de burla. – La verdad no pero era para cortar el silencio, eres callada, y como no puedo leer mentes no se que es lo que piensas…-
-¿Los vampiros leen mentes?- Pregunte esta ves con un tono mas alto que de costumbre, - Claro, bueno unos cuantos, en mi caso no es esa i habilidad, y de hecho si siquiera se cual es, digamos que no soy un vampiro muy habilidoso…- Me pregunte como el había llegado a ser vampiro es un hombre especial de eso estoy segura. – Mark, ¿Qué edad tienes? –
- Ya te dije que veintiuno, igual que tu –
- Supongo que esa es la edad que tenías al convertirte en vampiro, ahora súmale los años que llevas como vampiro –
-Bueno si lo pones así, tengo veintiuno y seis meses, la verdad hace seis meses  que me convirtieron, por eso soy tan inexperto. –  Era lógico lo que decía, por eso no lo interrogue más. – Comeremos huevos con tocino, claro si es que quieres… -
- No gracias – Dijo con una sonrisa el día se paso volando y de pronto llego la noche, yo me encontraba empacado mis cosas cuando el se acerco y dijo en voz baja en mi oído… - ¿Quieres tener la aventura que siempre has deseado?-

9 de enero de 2010

"Noche"

Los ladridos de los perros me despertaron de mi sueño, abrí los ojos y aun estaba oscuro, supuse que nuevamente se habían puesto a pelear con los perros del vecino, anule el sonido de sus ladridos para volver a dormirme, pero al cerrar nuevamente los ojos oí una voz o mas bien un susurro en mi oído, como soy cobarde no abrí los ojos por miedo a ver algo que no quería ver, algún fantasma o algo parecido, pero grande fue mi sorpresa al oírlo de nuevo claramente era una voz de hombre, y pensé se metieron a robar, eso no me daba miedo así abrí los ojos de un golpe y me levante tome una bata y me asome por la ventana, se me paro el corazón y un grito escapo de mi boca al ver lo que vi, un hombre de rara vestimenta parado al lado de mi ventana, por la oscuridad de la noche no logre ver bien su rostro, con un movimiento muy frágil se voltio y dijo con una sonrisa -Por fin despiertas, si que tienes el sueño pesado !Eh!- Pegue un salto hasta mi cama y grite -Si no te vas llamare a la policía...-
-No, no, Tranquila, soy tu amigo...-
De repente empieza a aclarar la mañana mire el reloj eran las 6 y algo, tenia miedo y no podía reaccionar bien, el hombre se asomo por la ventana, volvio a sonreir y dijo -Me dejas entrar digamos que le temo a la luz...- Esbozo una carcajada y se puso la mano en la cabeza en señal de vergüenza, algo me decía que lo que el hablaba era cierto, y por alguna razón le abrí la puerta, no podía creer que mi cuerpo reaccionara así paro no era mi mente la que mi guiaba era mi corazón. Con cuidado entro a mi habitación y miro alrededor, aun con la luz apagada pude ver que su cabello era de un color bastante extraño era ente blanco y gris, su cara y su voz no demostraban que fuera un anciano para tenerlo de ese color lo tenia largo y debo decir que se le veía  hermoso, lo llevaba recogido con una trenza, deprisa prendí la luz y volví a mi cama el se sentó en la silla del computador y se arrastro hasta mi, yo temblaba de miedo y una vez mas me sonrió y dijo -Tranquila no te haré daño.-
Comenzó buscar algo entre sus ropas, yo mas me asuste pero saco una especie de libro, la abrió y comenzó a leer -Rossetta La'Crox, edad 21 años, hija de Del General fallecido ya hace diez años el señor Gregory La'Crox y de madre desconocida, luego de que tu padre falleció viviste con un tío que luego de arrebatarte tu fortuna te mando a vivir a este pequeño pueblo... ¿Lo que he dicho es correcto?-
-Si... ¿Como sabe todo eso, Señor?-
-Primero no me digas señor, tengo tu edad... !Espera un minuto! ¿no me he presentado verdad?, se golpeo la frente con la palma de la mano...-Perdón soy Mark Rein-Hagen y estoy reclutando gente para una mision... pero de eso te hablare mas adelante por ahora solo quiero saber si... Eres Feliz...- Me pregunte que clase de pregunta era esa, quien entra  la habitación de alguien a las 6 de la madrugada preguntado le si es feliz, este tipo era raro, y a decir verdad eso me gustaba, en mi vida todo era demasiado normal luego de que mi tío me mandara a este pequeño pueblo no había nada anormal y eso ya me tenia sumergida en la depresión...
-No puedo decir que no soy feliz, pero tampoco lo soy, desde que vivo aquí solo me he mantenido viva por venganza , mi tío me robo todo lo que me pertenecía, el dinero no me importa, pero las cosas de mi padre igual se las quedo, me envió aquí con lo puesto, y eso jamas se lo perdonare...- Interrumpió mi discurso y con una carcajada dijo -Eso es lo que quería escuchar.- Puso su mano en mi cabeza y la acaricio -no te preocupes nadie nunca mas te hará daño...- volvio a sonreir.
Mire la ventana y ya era de día, lo mire y el una vez mas con su cara de vergüenza dijo -¿Puedes cerrar las cortinas?- yo lo mire y le dije - ¿Cual es tu problema con el sol?- el me miro, -No me digas que no te dije que soy un vampiro... No se que tengo en la cabeza que todo olvido...- mi corazón dejo de latir... ¿Vampiro? eso solo lo había escuchado en leyendas... -Eso es imposibles esas criaturas no existen... Debe ser un error... ¿Te estas burlando de mi?- Se Acerco y tomo mi mano la puso en su pecho, -¿Sientes?, no late es por que estoy muero, por ahora solo te diré so en la noche partiremos a tu nueva vida, Mi dulce Rossetta...-
Sonrió y se sentó...