Pero debo decir que a pesar de tu constante lucha por dominarme, cualquiera hubiese pensado que eras lo que yo pensé, sin contar que ademas de tratar de dominarme eras un ser que jamas pensé que pudiese existir en este planeta.
Tu perfección me llevo a creer que eras un semi-dios o algo por el estilo, pero no lo eras, solo eras un simple mortal, pero con poderes de persuasión bastante desarrollados para un simple mortal.
