Ella: ¿Quieres irte conmigo a un lugar lejos?
El: La idea siempre fue irme contigo lejos, pero ahora no.
Ella: Entonces me iré sola, Adiós.
El: Adiós, cuídate.
En ese instante ella se propuso olvidarle, a el, y a todo aquello que hiciera recordarlo, no fue fácil ya que prácticamente todo se lo recordaba, Lugares, paisaje, palabras, sonidos absolutamente todo.
Entonces pensó que quizás el lugar donde debía ir no estaba en el mundo que conocía, que seguramente estaba en un mundo desconocido para ella.
Comenzó a buscar, investigar, distintos mitos, leyendas, pero todos nacían a partir del mismo mundo que ella conocía, ella deseaba algo nuevo, y decidió crearlo ella misma.
El poder de la conciencia no tiene limites, de la imaginación, sus maestros e incluso el ser que la dejo caminado sola por el mundo le demostraron que el no habían imposibles, que podía hacer lo que quisiera con el poder de la fuerza de voluntad.
Quizás cuando regrese no seré la que conocías, quizás ni siquiera me reconozcas, pero lo más probable es que jamás regrese.
Estamos separados por el vidrio, y yo ya no puedo dibujar.
En un mundo nuevo, que solo yo habito, que no hay extraños, que todos me es conocido, lograré llegar a mi felicidad, yo y la compañía de las notas concebidas.
